
La circulación sanguínea es esencial para mantener un cuerpo saludable y activo. ¿Alguna vez te has preguntado cómo puedes mejorarla de forma natural? Existen formas efectivas para mejorar la circulación naturalmente y, en consecuencia, tu bienestar general. ¡Descubre cómo puedes impulsar tu salud cardiovascular de manera natural!
Principales alteraciones que produce la mala circulación
Índice de contenido
La función del sistema circulatorio es proporcionar oxígeno y nutrientes a las células a través del torrente sanguíneo. Si la circulación sanguínea no es correcta pueden suceder dos situaciones: daño en las arterias o en las venas.
Con respecto al primer caso, hay situaciones en las cuales las paredes de las arterias pueden perder su elasticidad natural y su calibre; si éste es más pequeño, la sangre tendrá dificultades para circular, y si es más grande la presión disminuirá.
La arteriosclerosis, como resultado de un depósito de colesterol, grasa y sustancias de desecho de la sangre, es la causa más común de obstrucción arterial, y si no se trata a tiempo puede provocar un infarto, embolia o trombosis, angina de pecho en personas de edad más avanzada o dolorosos calambres musculares, según cuáles sean las arterias afectadas.
Por su parte, en relación a las venas, las principales alteraciones que suelen sufrir es la aparición de várices como consecuencia de la dilatación de sus paredes. En este caso, el retorno sanguíneo de las extremidades inferiores resulta más dificultoso, porque además de ser la zona corporal más lejana del corazón, debe luchar contra la ley de gravedad.
Si a este hecho se suma alguna alteración, en el corazón, las arterias o las venas es muy probable padecer mala circulación. En este sentido, una mala circulación venosa puede provocar trastornos menos graves que los arteriales, pero molestos, como várices, hemorroides y celulitis.
Los mejores consejos para prevenir y mejorar la mala circulación, son realizar ejercicio físico de manera regular, desarrollar una alimentación equilibrada y remedios caseros para una buena circulación.
Factores que intervienen en la circulación sanguínea
Predisposición genética
Un componente genético, principalmente en enfermedades relacionadas con la coagulación de la sangre, como trombosis venosas profundas, puede contribuir a la aparición de problemas de circulación sanguínea.
Hábitos alimentarios incorrectos
Una dieta con un elevado porcentaje de grasas saturadas e hidratados de carbono simples, incrementas los niveles de colesterol LDL (malo) y triglicéridos en la sangre, además de provocar aumento de peso. En consecuencia, las arterias se obstruyen y la circulación y oxigenación de la sangre y de los tejidos se dificulta.
Sedentarismo
La realización de actividad física periódica es fundamental para prevenir este tipo de enfermedades circulatorias.
Estrés
Las exigencias diarias, los nervios, las responsabilidades, las obligaciones y la ansiedad también pueden atentar contra la normal circulación de la sangre.
Padecer diabetes o hipertensión
Estas dos enfermedades y otras enfermedades crónicas se relacionan con la alteración de la circulación sanguínea.
Fumar
El cigarrillo no sólo aumenta el porcentaje de problemas circulatorios, sino que puede empeorar el funcionamiento del aparato respiratorio. En consecuencia, la mala circulación sanguínea puede provocar síntomas, como pies y manos frías, pesadez de las piernas, mareos, celulitis o calambres nocturnos.
Remedios naturales para mejorar la circulación
Estas infusiones de hierbas por sus propiedades anticoagulantes, diuréticas y vasodilatadoras benefician la buena circulación sanguínea.
Ajo
Ideal para fluidificar la circulación sanguínea. Macerar 100 grs. de ajo en 400 ml. de alcohol. Tomar media cucharadita antes de acostarse.
Pimienta de Cayena
Ayuda a regular la fluidez del torrente sanguíneo, a la vez que equilibra y fortalece el corazón, las arterias, los capilares y los nervios. Beber una infusión de una cucharadita de Pimienta de Cayena, por una taza de agua.
Cola de caballo
Favorece la eliminación de líquidos. Beber diariamente una infusión de cola de caballo con 2 cucharaditas de la planta, por taza de agua.
Diente de león
Dado que aumenta la micción, es ideal para prevenir la mala circulación. Beber una infusión de un par de hojas secas por tazas de agua, tres veces al día.
Ginkgo Biloba
Ideal para dilatar los vasos sanguíneos y aumentar la circulación. Beber una infusión diaria de la planta.
Gordolobo
Para pies fríos por problemas circulatorios, macerar un puñado de flores de gordolobo en medio litro de aceite de almendra, durante una semana. Guardar en un recipiente de vidrio con tapa. Aplicar sobre los pies mediante masajes.
Grosellero negro
Se emplea para problemas circulatorios. Hervir 250 ml. de agua y colocar un par de hojas de la planta. Luego de cinco minutos, dejar enfriar, y beber por las mañanas.
Jengibre
Para evitar calambres, en una taza con agua hirviendo colocar una cucharadita de raíz fresca de jengibre, dejar reposar durante cinco minutos, y beber cuando se necesite.
Romero
Actúa como estimulante de la circulación. Beber tres tazas diarias de la infusión de la planta para activar la circulación.
Sauce
Posee propiedades anticoagulante, por lo cual impide la formación de trombos o coágulos en el interior de las arterias o venas. Beber una infusión de una cucharada pequeña de corteza, por vaso de agua, dos veces al día.
Tomillo
En un recipiente con agua caliente colocar dos cucharaditas de hojas secas de tomillo, 15 grs. De hojas de castaño de Indias, dos cucharaditas de hojas de ortiga frescas y dos tazas de agua. Mezclar y verter en el agua del baño. Permanecer durante unos minutos, para mejorar la circulación.
Uña de gato
Posee propiedades que evitan la coagulación de la sangre. En una taza con agua, caliente, colocar una cucharadita de la planta. Dejar entibiar, y beber para mejorar la circulación naturalmente.
Alimentación para una circulación saludable
Una dieta adecuada es una de las mejores maneras para prevenir problemas circulatorios. En primer lugar, se recomienda reducir el consumo de grasas saturadas, presentes en lácteos enteros, manteca, embutidos y productos de repostería, entre otros.
Por otro lado, habrá que disminuir la sal en las comidas. Este mineral, que presenta la propiedad de retener agua, por lo cual un exceso de sodio se relaciona directamente con trastornos circulatorios y de retención de líquidos. El consejo es vigilar la cantidad de sal empleada para condimentar, y no abusar de alimentos ricos en sodio.
Por ende, la lista de alimentos no aconsejados incluye:
- Snacks
- Aderezos (mayonesa, kétchup, mostaza, salsa golf)
- Galletas dulces y saladas
- Frituras
- Alcohol en exceso
Existen diferentes alimentos, que gracias a su composición y características, contribuyen a mejorar los problemas de circulación sanguínea. Por ejemplo, la grasa poliinsaturada, como se mencionó anteriormente, tiene la capacidad de disminuir la viscosidad de la sangre y favorecer la corriente sanguínea, y además aumenta el colesterol HLD (bueno) y evita que el LDL (malo) se acumule dentro de las arterias.
Principalmente se encuentra en los aceites de semillas (girasol, maíz, soja), frutos secos y pescado azul.
El potasio, mineral contrario al sodio, es importante para eliminar líquidos y favorecer de este modo la circulación. Se obtiene de frutas (peras, uvas, bananas y naranjas), verduras (papa, batata, acelga, espinacas, lechuga, espárragos y tomates) y de alimentos como arroz integral, copos de avena, cereales integrales, mijo, germen de trigo, levadura de cerveza, frutas secas y legumbres.
Por último, la fibra también debe integrar el plan de alimentación para quienes padecen problemas circulatorios, fundamentalmente porque favorece el tránsito intestinal, con lo cual es menor el riesgo de padecer estreñimiento, edemas, várices y hemorroides. Se recomiendan las frutas desecadas, frutos secos, legumbres. Verduras, hortalizas, frutas y cereales integrales.
Algunos alimentos a tener en cuenta son:
Aceite de oliva. Mejora la coagulación de la sangre y previenen el colesterol LDL.
Ajo. Valioso por sus múltiples beneficios, ayuda a disminuir la tensión arterial y mejora la circulación sanguínea.
Cebolla. Mejora la circulación.
Salmón. Gracias a su contenido de omega 3, es un aliado indispensable para la buena circulación sanguínea.
Uvas. Poseen propiedades que refuerzan las paredes de los vasos sanguíneos.
Mejorar tu circulación de forma natural es esencial para mantener un estilo de vida saludable. Puedes fortalecer tu sistema circulatorio y sentirte más enérgico y vital.
Si tienes preguntas o consejos para compartir, ¡no dudes en dejar un comentario! Tu salud es importante, ¡Cuida de ella de manera natural y sostenible!
